martes, 17 de noviembre de 2015

Desnudando.



Y arrancando etiquetas

fue desnudando el alma,

recorriendo los tatuajes que le dejaron marcada...
En el espejo, no hay reflejo,
rompió a llorar, suplicando en silencio...
que algo le salpicara...
Por colchón su soledad
la esperanza como almohada.
Cae rendida susurrando..
.- soñaré,
volveré a pintar mis sueños,
es sólo que estoy cansada..
¡ maldita mudanza de alma...!