sábado, 14 de noviembre de 2015

Ni se compran ni se venden ...

Atrapa... té.

 

 


 

¿Que te ayude yo en este reto?, estás peor de lo que pensaba... los sueños no soplan velas, son alérgicos al diente de león, no conocen a los Reyes Magos, no saltan hogueras, ni tan siquiera se retan; los sueños querida, no se alquilan ni hipotecan, no se comprar ni se venden, aquí no valen tarjetas, no hay contratos ni garantías, ¡despierta!; cuando llegues a entender que es la vida quien te sueña, dándolo todo de ti, entonces, quizás entonces, quizás, yo te podría ayudar, a dormir a pierna suelta, en plena tormenta y contar estrellas fugaces si es lo que quieres, quizás entonces estés preparada para dejar tus sueños volar, y soñarte a ti misma.

 

 

 

Como leéis, mi amiga no está por la labor, así que me defenderé como pueda, es verdad que soy caprichosa y tengo sueños de media siesta, otros los vendí para poder hipotecarme, es cierto, pero tengo algunos ahorrados a plazo fijo, cumplidos, y son ellos quienes me empujan a soñar, soñar que se cumplen, los míos o los suyos, porque siendo suyos seré igualmente feliz, o más, ¿más?, para todo lo demás, pues sí, mi amiga tiene razón; para todo lo demás, MasterCard (hablaré con ella, esta almohada ve demasiada televisión..)